Ella se desviste sola
Escrito por Lu el 29 Octubre 2009
Seguro les pasa a ustedes también. Ale tiene una fascinación por andar sin zapatos y sin medias, a veces por andar sin pantalón. Alma de estriper debe tener ![]()
Ella se involucra mucho en el proceso de vestirse y mucho más en el de desvestirse. Mientras se le pone un polo (jersey, remera), ella sola mete los brazos a las mangas, la cabeza y listo. El problema es con el pantalón. Se pone eléctrica, salta y salta de un lado a otro, se mata de la risa y no deja que le ponga nada. Cuando ya se le pasa el ataque de “voy a hacer que a mi madre le reviente algo”, se pone de pie y me “pide” que la ayude a ponerse el pantalón. Mete un pie, luego el otro y… zás!, que se tira a la cama de nuevo y empieza con el salta, salta :S
Cuando ya está cambiada, peinada y perfumada (cosa que dura unos…, digamos…, 5 minutos) suele quitarse los zapatos y luego estira y estira las medias hasta lograr quitárselas. En ese momento es feliz, y empieza una persecución para ponerle lo que se quitó: “¡ALEJANDRA SOFÍA REGRESA AQUÍÍÍÍÍI!´”, vaya a ver si logramos alcanzarla. Peor suerte corren los ganchos, colets o lo que se le ponga en la cabeza con tal que no tenga los rulos en la cara. Se puede hasta arrancar el cabello sólo por quitarse todo de la cabeza. Me demoro siglos en hacer una colita y luego la otra. Ella queda linda, sin ningún pelo en la cara y me hace mueca de “A qué soy bella, mami”, y a mí que se me cae la baba. Me doy la vuelta, la vuelvo a ver, ya no tiene nada de lo que le puse en la cabeza y está con cara de “ja ja!, espero que entiendas que no quiero nada de estas cosas en el pelo, así al natural soy bella”, y se va, matándose la risa, con total desparpajo.
Ale es un caso aislado, digna de investigación. Pero todos los niños aprenden a vestirse si es que los hacemos parte de este proceso. Usualmente los cambiamos y manipulamos brazos y piernas y, el mensaje que ellos reciben es que “ese es un proceso del que se encarga alguien más”, no ellos. Pero cuando los invitamos a colaborar diciéndoles: “Vamos a cambiarte de ropa”, “Mete el brazo por aquí”, “Ahora va la pierna”, etc., estimulamos su autonomía y pronto –con práctica y paciencia- ellos podrán vestirse solos.
El mejor momento para enseñarles a vestirse es alrededor de los dos años. Van a necesitar practicar para poder desarrollar destreza. Lo mejor es no pedirles que colaboren si es que estamos apuradas porque a ellos les tomará mucho tiempo y el trasmitirles desesperación podría frustrarlos. Entre las 3 y los 6 años logran desarrollar a la perfección habilidades específicas a la hora de ponerse la ropa.
Si les brindamos la posibilidad de participar de este proceso, aprenderán, no sólo a hacerlo, sino también estimularemos el que aprendan a ser autónomos.
Y a ustedes ¿cómo les va?
Hablamos,
Lu







































