Mujeres
Escrito por Lu el 20 Octubre 2009
Hace no muchos años, las mujeres no podíamos votar, no podíamos elegir libremente. Estábamos supeditadas a las decisiones que otros tomaran por nosotras -sin nosotras pedirlo- debido a nuestra naturaleza de “ciudadanas de segunda clase”.
Actualmente, en el 2010, son muchas las mujeres que, a pesar de la lucha constante de muchas otras, permiten –conciente o inconcientemente- que otras personas (sus esposos, el sistema, la religión, entre otros) decidan por ellas, en el plano político, en lo personal, hasta deciden qué debemos hacer con nuestro cuerpo y con nuestra vida. No me considero feminista, sólo lucho por lo que quiero y hago lo que tengo que hacer para tomar decisiones maduras con plena libertad, basadas en la información que recibo, en mis creencias, en mi educación y, principalmente, en mi criterio y sentido común. Y esa libertad nadie me la puede quitar.
Ser fundamentalistas, puristas, ver que todo es sólo blanco o negro limita nuestro accionar. Evita que veamos los grises y miles de colores que pasan por la vida de uno. Lo que pretendo, personalmente y para con mis hijas, es que sepan, asuman y sean conscientes que ellas pueden decidir acerca de qué hacer con sus vidas, qué estudiar, dónde vivir, cómo vivir, con quién casarse o no hacerlo. Quiero que sepan que nadie puede obligarlas a tener una vida que no quieran y que pueden cambiar las cosas si así lo desean. Sin dañar a nadie, sin invadir los espacios de los demás. Que pueden vivir y dejar vivir. Que pueden creer y mantener sus valores, que pueden –si quieren- seguir doctrinas fundamentalistas o de “golpes de pecho” y, que tienen que asumir las consecuencias de las decisiones que tomen. Que no pueden ir por el mundo juzgando a quienes eligieron qué tipo de personas ser aunque sean diferentes a ellas.
Todo esto viene debido a todo lo que sucede en mi país, en el mundo, con las mujeres. Independientemente del tema, aún se cree que una mujer no puede tomar sus propias decisiones, que estas deben ser “normadas” por leyes que lo último que toman en cuenta es qué es lo quiere, siente, piensa una mujer. NO defiendo el libertinaje, ni la irresponsabilidad. Se trata de buscar que todas conozcamos nuestros derechos, que luchemos por ellos, que defendamos NUESTRAS causas. ¿Acaso es mejor tener un país -a las mujeres- sin información?, ¿A quiénes les conviene que cada vez tengamos menos que ver en nuestras propias decisiones?
Hablamos,
Lu







































