Escrito por Lu el 25 Septiembre 2008
“Ale, toma tu jarabe hijita A ver, abre la boquita. No, no se escupe. Abre la boquita. Un poquito no más, no lo botes. Adentro va el jarabe, Ale. No voltees la cabeza. Mi chompa nooo, no botes el jarabe. A ver hijita no me empujes, cuidado mi pantalónnn. Muy bien, tomaste una gota de tu jarabe lo demás está en tu cara, en mi mano, en tu pelo, en mi ropa, en tu ropa, en el piso, etc. etc.”
Desde que se enfermó, este es mi monólogo a la hora de darle el jarabe a Ale, mejor conocida como “pequeño demonio” Pero es que la pobre con cuatro jarabes de sabores horribles está que no puede, que no quiere. Yo no he encontrado la forma de hacer de ese momento uno de paz, de entendimiendo y comprensión. Nada, la niña odia los jarabes.
Una vez, ilusa yo, creÃa que lo habÃa logrado, creà haber encontrado la forma -la mejor y más limpia- de darle sus medicinas. ¡Pero me engañó!, en la siguiente toma del dÃa, hice todo lo que habÃa hecho en la anterior, pero igual jarabe por aqui jarabe por allá y nada dentro de su boca. ¡Es que tiene una habilidad para escupir! Recurrà a los inventos de mi madre y convertà la cucharita en avioncitos, carritos, trencitos y ahi estaba yo: “tu tu chucu chucu tu tu, ahi viene el jarabe Ale, en tren tu tu chucu chucu tu tu, abre la boquita que se pasa el tren…! Respuesta: “puajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj” Nada. También recurrà al viejo truco de “mira como tomo yo, ahora te toca a ti”, pero claro que no lo hice yo porque los jarabes son horribles, use a su hermanita (los hijos están para ayudarnos, y para torturarlos ). Entonces volvÃamos a la carga: “Ale mira como tu hermana toma el jarabe” (Ana tomando sólo un poquito, luego volténdose, poniéndose verde y a punto de vomitar, jijijiji). Ale ponÃa cara de “qué bien, que tome su jarabe y se cure pronto, yo no lo voy a tomar”.
Para mi lo más fácil era ponerle una inyección y punto, pero estaba tan mal la pobre que se le hubiera puesto el trasero verde de tanta inyección y como quiero mucho a mi pequeña dije: “no importa, me daré baños de jarabe con tal de que tomes aunque sea un poco y te cures, pequeño demonio”. Y sà pues, no hay receta para darle los jarabes, sólo paciencia y buen humor. Y si tienen hijos más grande, úsenlos, se van reir un poco
Bueno les paso la receta de la Panetela que tan útil nos ha sido para restaurar el estómago de la pobre Ale, esta receta es buenÃsima cuando los bebés están con diarrea y deben reponer todo los lÃquidos que están perdiendo. Lo mejor es darles el aguita de la panetela pata rehidratarlos. Recuerden que si el bebé está con diarrea y ustedes le dan de lactar deben seguir haciéndolo, es lo mejor para ellos.
Panetela
1/4 de arroz, 1 papa pequeña en cuartos, 1 zanahoria en trozos grandes, 1/2 rama de apio, azúcar y sal.
Tostar ligeramente el arroz a fuego medio, durante unos minutos. Una vez tostado, colocarlo en una olla con dos tazas de agua caliente (o un poco más). Dejar hervir durante 5 minutos; añadir la papa, la zanahoria y el apio. Dejar cocinar por aproximadamente 15 minutos, hasta que el arroz esté cocido. Ecahr el azúcar y sal y servir inmediatamente.
A Ale le dábamos la panetela con el arroz y la papa, pero la zanahoria y el apio no. Además tomaba su mazamorra de membrillo , de manzana o sólo de chuno. A cada momento agua o té para rehidratarla. Y ya está mucho mejor, ya no hay diarrea y la tos empieza a ceder.
Me voy, es hora de prepararme psicológicamente para la próxima toma del jarabe.
Hablamos,
Lu
Escrito por Lu el 5 Septiembre 2008
Mi dolor de cabeza de todos los dÃas, por lo menos el que me genera Ale, es el de pensar: ¿qué le prepararé hoy?. Todo serÃa más simple si es que fuera más grande, como Ana. Las opciones de dieta serÃan muchas más, habrÃa más variedad de donde escoger.
Decidà tomar por las astas mi dilema diario y… correr al teléfono a llamar a mi mamá, mi suegra y mi mama (la mamá de mi papá), habÃa que recurrir a las fuentes, usar inteligencia emocional (la parte que dice que hay que usar las redes sociales para resolver problemás más rápido) y hacer un pequeño web recetario que hoy compartiré con ustedes. Esta vez les pasaré recetas de MAZAMORRAS PARA BEBÉS, recuerden que es para bebés que pasan los 6 meses y que ya están comiendo sus primeros alimentos sólidos.
Mazamorra de frutas:
Mazamorra de Membrillo (ver foto)
Lavar el membrillo y cortarlo en trozo, ponerlo a hervir en 2 1/2 tazas de agua aproximadamente. Sacarlo del fuego cuando el membrillo empieza a soltar trocitos, cuando empieza a deshacerse. Lo cuelan y el lÃquido lo vuelven a poner al fuego. En un recipiente pequeño colocan 1 o 2 cucharaditas de fécula de maiz (maicena) con un chorrito (léase chorrito, poquito) de agua hervida fria, con un cucharita diluyan la maizena. Cuando el agua de membrillo esté hirviendo agreguen un poquito de azúcar, sólo un poquito para darle gusto (recuerden que los bebés no deben comer sus alimentos con sal o azúcar tal como comemos nosotros, tampoco deberÃan comer miel por el botulismo ). Luego agregan la maicena, pero recuerden esto que es importante, en forma de hilo, de a poquitos para que no se haga grumos y moviendo constantemente con la cuchara. Recuerden no ponerle mucha porque después ya no será una mazamorra sino pegamento!
La maicena es muy engañosa, a veces parece que la mazamorra no agarrara punto y que es necesario poner más maicena, pero tengan paciencia que mientras va enfriando va tomando el punto necesario.
Hagan el mismo procedimiento pero cambien la fruta. Pueden usar también durazno o manzana. Algunas personas hacen la mazamorra sancochando la fruta y cuando ya está cocida la licúan, pero ese tipo de preparación yo la pongo en el rubro compota.
Mazamorra de Maicena y leche:
Esta receta me la dio mi mama. Colocan agua a hervir, unas 2 1/2 tazas, endulzan, y -aqui el secreto de mi mama- agregan una poca de anis (ver foto). El anis es un digestivo natural muy bueno para todos. Luego disuelven maicena, como en la receta de la mazamorra de frutas pero con un poco más de maicena para que quede más espesa y luego con la leche tome consistencia aguada. Agregan la maicena diluida en forma de hilo y de a pocos sin dejar de mover. Agregan la leche, la que usen (de fórmula, materna o de tarro) de a pocos hasta que la mazamorre “agarre” consistencia.
Bajo el mismo procedimiento pueden preparar mazamorra de sémola o quinua. La sémola y la quinua deben hervir regular hasta que estén cocidas. La sémola aumenta al hervir y a la quinua le sale una colita blanca cuando ya está lista.
Las compotas de frutas son muy fáciles también, pueden hacerlas de plátano de isla(asado), de pera, de la combinación de un par de frutas. Sólo pongan la fruta a sancochar y cuando ya esté lista, aplástenla o licúenla. Más información acerca de qué darles de comer a sus bebés la pueden encontrar aqui , esta mamá es una experta.
Recuerden consultar con el pediatra cualquier cambio en la dieta de sus bebés.
Espero que las recetas les sean útiles, no duden en preguntarme lo que sea que yo iré corriendo al teléfono a preguntarle a mi mamá, a mi suegra y a mi mama
Hablamos,
Lu
PD: Les dejo un comercial peruano de los 80s que inspiró el tÃtulo de este post: