Sunday, August 1, 2010

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Viajando con niños

Escrito por Lu el 5 Mayo 2009

Nos fuimos de paseo, aprovechamos el feriado largo y nos fuimos a ver “verde”, árboles, cielo celeste, aire limpio y… mucho, mucho vómito de bebé.

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Anacé viaja desde muy chiquita, un mes después de nacer ya estábamos de paseo con los abuelos. A los cuatro años nos fuimos a Ecuador, manejando, desde Lima. Ida y vuelta. Un año después nos fuimos a Arequipa en un bus horrible, estábamos obligados a ir en ese bus porque yo debía auditar unos procesos en su ruta. En el 2007 nos fuimos a Huancayo en tren, en un viaje hermoso e interminable, regresamos en tren también. Anacé es la perfecta viajera, ni se le siente. Va tomando notas, tomando fotos,  mirando a través de las ventanas, o haciendo un millón de preguntas. Sólo tuvimos un mal viaje cuando nos fuimos a Ecuador, es que a ella y a mi hermano les compramos mil snacks como merienda. La pobre, a medio camino,  sólo quería regresar toda esa comida chatarra, aprendimos que no es comida apropiada para viajar.

Ale no ha viajado tanto. Bueno,  ir a la casa de mis papás puede ser considerado como viaje porque viven a una hora de distancia de mi casa :D
Viajó por primera vez cuando aún tenía 6 meses en la panza, en ese viaje nos fue un poco mal porque llegué directo a la clínica. Pero en este último paseo, nos fue peor!

Depués de casi una hora en la ruta, Ale empezó como a quejarse, a pedir que la cargara y luego comenzó a vomitar y vomitar, y no paraba, y vomitaba y vomitaba. Parecía poseida, era un caño de vómito imposible de cerrar. Luego se calmó y todos estábamos embarrados y oliendo no muy rico. Media hora antes de llegar a nuestro destino, paramos a tomar desayuno. A Ale le dimos yogurt. ¡ERROR, ERROR!. Emprendimos el viaje nuevamente y unos minutos después empezó a vomitar.

¿Qué se supone que uno debe hacer para tener viajes seguros? Para que el paseo sea pura diversión, y no una preocupación llena de mal olor y otras perlas. Mi querida amiga Indira tiene unos consejos importantes (¡que debí tomar!), y además aquí les dejo algunos que hemos aprendido en estos días:

  • Si los niños son de los que se marean fácilmente, como Ale, evitar que la hora de salir de viaje esté cerca a la del desayuno, almuerzo o cena. Que los tiempos sean espaciados para darle tiempo a la digestión.
  • Se pueden usar ciertos productos para evitar las naúseas, como el GRAVOL. Pero lo mejor es siempre consultar con su médico. Son útiles también los caramelos de limón.
  • Es importante estar prevenidos, así que lleven bolsas. Es lo mejor si es que no quieren terminar embarrados con los jugos gástricos de sus hijos. Además es bueno llevar toallas húmedas y papel higiénico.
  • Si los niños ya están más grandes, como Ana, es preferible evitar que durante el viaje vayan leyendo. No sé por qué a algunas personas esto los puede llegar a marear.
  • Lleven varias mudas de ropa, divertirse ensucia muuucho la ropa.
  • El agua es importante, lleven unas cuantas botellas, no sólo servirá para tomar sino también para limpiar algo en algún momento.

Acabo de recordar que cuando yo era pequeña, mi abuelita materma (mi mama), me llevaba de viaje todos los veranos. Y cada vez que pasábamos por Pasamayo (parte de la ruta hacia el norte del Perú, con un precipicio gigantesco), yo vomitaba y vomitaba. Mi mama, llevaba siempre bolsas y antes de entrar a Pasamayo me distraía con algo, a veces no vomitaba, pero la mayoría de veces sí. ¿ Será que Ale heredó mi “estilo” al viajar? ¿Cómo hacen ustedes con sus hijos?

Un fuerte abrazo,

Hablamos,

Lu

PD: Debido a mis largas vacaciones es que no me he detenido en sus casas, discúlpenme por eso, necesitaba desconectarme por completo. Gracias.
Más fotos de nuestro viaje en la página de Mamá de DOS chancletas en Facebook.

¡¡¡Nos vamos de paseo!!!

Escrito por Lu el 6 Octubre 2007

Sí, la última vez que salimos de viaje fue en mayo, nos fuimos a Huancayo en tren y fue uno de los mejores viajes que hicimos. Y desde ese viaje, hacía tres años que no salíamos.

Eso para mi resultaba un tanto incómodo porque cuando vivía con mis papás saliamos todos los fines de semana. Generalmente nos íbamos al norte, un par de días, purita aventura. Eso era más bien algo común en casa. Pero desde que Aldo y yo vivimos juntos eso ya no pasaba, no tenemos carro y habían (y hay) más deudas.

Pero mañana nos vamos tres días acá nomás, a Canta y Obrajillo con mis cuñados. Les confieso algo, jamás he ido de campamento, ni en mi chiquititud, Mis papás siempre nos llevaban de viaje pero jamás nos daban permiso para que salgamos nosotros por nuestro lado, sí plop.

Entonces mañana es el día. No vamos a acampar exactamente, pero casi. No sé nada, no sé qué comprar, qué llevar. Llevo bloqueador? llevo toallas? llevo mi baño personal? Llevo atún? buaaaaaaaaaaaa, se nota que no sé nada de nada de este tema, no? En fin, estoy muy emociada por este pequeño paseo. Estoy segura que la vamos a pasar muy bien, ya colgaré fotos del viaje.