¿Cómo aprenden a hablar los bebés? Parte I
Escrito por Lu el 29 Octubre 2008
Seguramente les ha pasado que a su hijo (a) de sólo meses de nacido (a) le han preguntado: ¿Cómo estás hoy bebé?. Y el maravilloso bebé ha respondido locuazmente: “guabuguiriuuaaaooobbuurrr”, y nosotros lo hemos traucido en un: “Muy bien padres. Esta mañana amanecà fenomenal, sólo un poco mojado de tanta pila que hago. Tengo mucha hambre, espero ansioso la leche que mi madre tiene para mi, y ustedes ¿qué tal?“. O quizás, durante el dÃa, escuchamos un “guuuuuu” e inmediatamente decimos a quien esté por ahi: “¡¿escuchaste?, me dijo que me quiere¡”. A todos nos pasa.
Si bien el lenguaje es una caracterÃstica innata de los seres humanos, es todo un proceso que toma tiempo y en el que tanto papá como mamá estamos tremendamente implicados. Nosotros nos comunicamos con nuestros hijos desde el momento cero, desde antes de verlos y de todas las formas posibles. Les hablábamos cuando estaban en la panza, les ponÃamos música y cuando nacieron seguÃamos haciendo lo mismo pero aumentamos los gestos, los movimientos, la entonación, entre otros.
Todos los sonidos que aprende en su primer año los han escuchado, generalmente, de su papá y de su mamá. Y se vuelven mejores “oradores” si es que sus padres habla mucho con ellos, si los estimulan. Pero esta estimulación no depende solamente de la cantidad de cosas que le digamos, sino más bien de la forma cómo lo hagamos y esto se llama en inglés: parentese o lenguaje dirigido. Consiste en diferenciar los sonidos del habla por medio de la repetición y la exageración de las palabras. Por instinto adaptamos nuestro tono de voz, la velocidad con la que hablamos, nuestras pausas al hablar son evidentes cuando conversamos con un bebé. Solemos conversar con enunciados cortos y simples, por ejemplo: “Hola bebé”, “mira tu juguete” “te cambio el pañal” “hora del baño”. Repetimos hasta el cansancio: “papá” y “mamá”.
Es importante que durante nuestras conversaciones con los bebés esperemos unos segundos para recibir una respuesta suya, si de inmediato le empezamos a hablar y a contarles que “hace mucho calor, que ya vienen las elecciones en Estados Unidos y que el dólar no deja de subir” sin darles tiempo a que asimilen los sonidos que vamos haciendo con nuestra boca, este diálogo se tornará inúltil y pobre el bebé, estará atolondrado.
Según la guÃa que voy leyendo, los bebés experimentan:
- gorgoritos a las seis semanas
- balbuceos a los seis meses; aumentan la experimentación con sonidos.
- usan sonidos especÃficos en contextos especÃficos, por ejemplo, “guau” para todos los animales.
- a los nueve meses, entienden “no” y “adiós”
Más o menos las etapas del habla en los bebés van asi:
- Usan sonidos vocálicos: “aah”, “ehh” y “ohh”, practican esto usualmente en las mañanas y antes de dormir.
- Agregan consonantes de tal manera que “ahh” se vuelve en “baa” o “daa”
- Balbucea series de consonantes como “da-da-da-da” o “ta ta ta ta”.
- A los seis meses produce una serie de sonidos aomo “a-a, mu, gu, der, ada, er-le, aru”.
- A los nueves meses produce series de sÃlabas: “pa-pa, ma-ma, agaga”. Copia lo que escucha.
La primera palabra que quizás tenga significado para los bebés es su propio nombre, porque la repetimos constantemente cuando nos comunicamos con él. Es importante que al hablarles intentemos pronunciar las palabras claramente tal como son, digo intentemos, porque lo que pasa a veces es que son tan tiernos nuestros hijos que terminamos hablando como si tuviéramos dos años: “hoda mi amol, qué liche mi memé, qué monito mi goldito”. Y es que todos caemos, es que es muy difÃcil no hablar asi algunas veces, lo ideal es que no lo hagamos siempre, que el bebé pueda aprendar las palabras tal cual son y que sea estimulado correctamente.
Los expertos dicen que los mejores juegos para bebés mayores de seis meses son repetitivos y predecibles, asi sienten que controlan los sucesos. Aquà algunas ideas:
- Pon un pañuelo ligero sobre tu cabeza y pÃdele al bebé: “encuentra a mami”. Quédate cerca para que pueda jalarlo y revelar tu cara. Ahora ponlo sobre su cabeza y pregunta: “¿dónde está (su nombre)?”. Pronto aprenderá a quitárselo solo.
- Sosténlo frente a un espejo y señala lo que ambos ven: “Estos son los ojos de Ale”, “esta es la nariz de Ale”, “esta es la nariz de mami”. pronto señalará su propia nariz a petición, o hallará los ojos de un muñeco o las orejas de un oso.
Espero que toda esta información les sea útil. Ahora me voy porque Ale está obsesionada con que hablemos acerca de la primera comunión de su hermana que es este sábado, quiere saber qué le voy a poner, me dice que está muy preocupada por si hace frio o calor y no ponerse el traje correcto. Bueno, ya les contaré cómo terminó nuestra “conversación”.
Hablamos,
Lu







































