Sunday, August 1, 2010

Suscríbete RSS

Comunicándonos algo…

Escrito por Lu el 28 Enero 2010

Anacé cumplirá 11 años en sólo 3 meses. El próximo año entra a la secundaria y siento que de cuando la tenía en mis brazos la primera noche que la vi y no tenía idea de cómo darle de lactar, al día de hoy, no ha pasado mucho tiempo. Y le falta poco para pasarme de tamaño, y se pone mis zapatos, y tiene sus propios gustos, sus manías, y crece, crece y crece.

A medida que nuestros hijos van creciendo, formando su personalidad, explorando el mundo y demás, es vital que establezcamos sistemas de comunicación eficientes con ellos, para ellos. A todos nos importa saber dónde estuvieron y qué hicieron durante el día, pero si les preguntamos de frente “¿qué hiciste hoy?”, lo más probable es que recibamos como respuesta un: “Nada”. Como cuando llegan del colegio y una –ilusa- pregunta: “¿Cómo te fue en el cole?” y ellos responden: “Bien”. Y se vuelven cada vez más monosilábicos antes nuestras preguntas.

by Blanca

by Blanca

Entonces, ¿qué hacer? Nadie sabe, la verdad.

Pero las mejores recomendaciones indican que debemos buscar mejores momentos para hablar con ellos y hacer preguntas que inviten a generar una conversación. Una vez que tengamos una, podremos saber cómo están, qué les pasó, cómo se sienten. No funcionará el que papá, mamá, hijo se sienten en la sala y papá diga: “Hoy hablaremos de las drogas”, les aseguro que en ese momento empezó y terminó la conversación. Hay que ser menos directos y más hábiles. Es necesario trasmitir confianza, demostrar que no los vamos a cuestionar (aunque ganas no nos falten de decirles: “¡qué tenías en la cabeza!”).

Estén más atentos a qué les gusta, qué música escuchan, qué visten y a través de temas que a ellos les interesen generen una conversación. No tiene que estar de acuerdo todo, y es bueno que se lo hagan saber de forma asertiva. Los chicos prestan mucha atención a la forma cómo les decimos las cosas, es distinto decir: “no olvides ordenar tu cuarto temprano para que tengas más tiempo para jugar/salir luego” a decir “¡arregla ese lugar que parece que ahí viviera un loco, toda la vida lo mismo!”

Si todo el tiempo cuestionamos lo que nuestros hijos hacen, podríamos generar que mientan para no ser cuestionados. Y si ante todo somos permisivos y no tenemos una opinión acerca de lo que hacen o no, pues podríamos generar que ellos sientan que no tienen límites y pueden hacer lo que quieran, aún lo que no deban.

Anacé habla y habla en cuanto se mete a un tema que le interesa, y no para de hablar y a veces me canso, pero la prefiero así expresiva, confiada, dispuesta a conversar conmigo que en mutis total.

A ustedes ¿cómo les va con sus hijos mayores?

Hablamos,

Lu

Cosas mínimas

Escrito por Lu el 11 Noviembre 2009

Hace unos días Ana y yo pasamos cerca de 3 horas buscando y buscando un par de zapatos para ella. Durante la hora 1 yo estaba entusiasmada, en la hora dos ya quería regresar a mi casa, y en la hora 3 quería colgarla por no decidirse. Los zapatos debían ser especiales, ella será dama de honor en una boda y llevará los aros de los novios.

by Blanca

by Blanca

No noté, hasta que ella me lo dijo, que eran sus primeros zapatos con taco (taco nº 3, pero taco al fin y al cabo). Yo estaba tan desesperada por todo el tiempo invertido que quería comprarle lo que sea, solo estaba viendo mi posición. Para ella era tremendo evento, estaba feliz imaginándose en sus zapatos de taco y en su vestido (casi igual al de la novia). Cuántos momentos que no son significativos para nosotros -porque ya los  pasamos, porque nos dejaron de emocionar, entre otros- pero sí para nuestros hijos, dejamos pasar sin darles la importancia que ellos le dan.

Decir una palabra, pintar de cierta forma, comer solos, todo eso es significativo y muchas lo celebramos con nuestros bebés. Pero cuando ya están más grandes, muchas dejamos de hacerlo. Para Ana es importante el que ya sepa hacer un “mate” en el voley, para mi no, yo lo aprendí hace mucho tiempo. Pero eso no significa que no celebre su pequeño gran triunfo. Como cuando logró mantenerse en pie en los patines, o la vez que pudo mantenerse en el fondo de la piscina (sin ahogarse), o la vez que pudo (a escondidas) pintarse las uñas sola.

Cuando me dijo: “Mamá, ¿te has dado cuenta que son mis primeros zapatos de taco?”, me avergonzó el no estar atenta a aquellos pequeños detalles que la van formando, que le van generando una historia, su historia. Todos andamos muy ocupados, con varias cosas en la cabeza y a veces muy poco atentos a los detalles, eso es normal. Sólo debemos procurar darle el valor que ellos le dan a ciertos eventos que consideran importantes, somos su soporte, somos las primeras personas con quienes quieren compartir lo que les sucede. Ellos deben saber que cuentan con nosotros.

Y a ustedes, ¿les ha pasado esto?

Un abrazo,

Lu

Ale no quiere

Escrito por Lu el 18 Octubre 2009

Después de este video nadie puede dudar que Ale tiene determinación. Si es que no quiere algo, hará lo imposible para que nadie cambie su decisión. A pesar de los “golpes” que le da vida, ella sigue para adelante y de muy buen humor. A Ani sólo queda decirle que pronto su hermana crecerá.

El video es un poco pesado, tengan paciencia para verlo completo y sin cortes. Un fuerte abrazo y feliz fin de semana.

Hablamos,

Lu

PD: ¡Feliz día de la madre, a todas las mamis argentinas!